España | Vehículos Eléctricos
martes 06 de julio de 2021
Cómo implementar las ZBE si menos del 1% del transporte de mercancías es eléctrico en España
Mientras España se prepara para un despliegue general de las Zonas de Bajas Emisiones, el transporte de carga está llamado a jugar un rol clave en el que la baja electrificación juega en contra.
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En un contexto en que España se prepara para la implementación a gran escala de las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) en aquellas ciudades con más de 50 mil habitantes, la última milla está llamada a jugar un rol clave.

Con el aumento de demanda del e-commerce, impulsado desde la llegada de la pandemia –las ventas crecieron un 36% desde entonces–, la distribución de mercancías se presenta como un desafío para la gestión del parque vehicular en las ZBE.

Actualmente, este segmento del transporte aún se enfrenta a barreras en la transición a ser cero emisiones, lo que implica que se contemplen excepciones en estas zonas. Sin embargo, el problema de fondo persiste: la renovación de flota es una deuda pendiente.

Desde Parkunload, app de smart parking con condiciones de estacionamiento digitales para incrementar rotación y plazas libres, aseguran que en transporte de mercancías la cantidad de vehículos eléctricos que utilizan su solución es menor 1%.

“Es una presencia residual”, describe Carles Sentis Ros, CEO de la empresa, a Portal Movilidad.

En ese sentido, barreras en infraestructura de recarga y rentabilidad hacen que el avance en la electrificación de este tipo de flotas se encuentre actualmente rezagadas.

A pesar de esto, con la implantación de las ZBE y las revisiones a las etiquetas de la DGT, el vehículo eléctrico para la última milla podría beneficiarse de incentivos para impulsarlo.

“Se podría jugar con el permiso de estacionamiento para vehículos eléctricos, o que sean los únicos que puedan aparcar, se podrían crear zonas específicas para la distribución de mercancías”, explica Sentis Ros.

De ser introducidos cambios de esta naturaleza, los sistemas digitales podrían estar a la cabeza al recoger las regulaciones de la DGT e introducirlas a su sistema.

“Si hay cambios nos adaptamos fácilmente por la naturaleza del servicio, la digitalización permite introducir variables que favorecen tanto a la gestión del estacionamiento como al usuario”, agrega.

Los desafíos de la gestión del estacionamiento

En un contexto en el que la implantación de soluciones para el estacionamiento comienza a ser digital, las administraciones han empezado a mostrar interés en este mercado.

Sin embargo, una traba para el despliegue de estas medidas son los tiempos de la administración pública, lo cual juega en contra a las empresas proveedoras del servicio y a la gestión del transporte.

“La administración suele reaccionar con tiempos más lentos, un proyecto puede tardar desde que se demuestra interés a que se ejecuta un año”, describe el experto.

En ese sentido, Sentis Ros señala que se necesitan introducir cambios legislativos que permitan aprovechar el potencial de la digitalización del estacionamiento.

Estas nuevas soluciones ayudan a su vez a los municipios a mejorar el uso del espacio público y compartido a través de la recolección de estadísticas, que permiten entender qué ocurre en cada plaza y así definir nuevas estrategias.

Para terminar de consolidar el impulso hacia ese camino, el directivo de Parkunload considera que debería haber legislación genérica que regulara las zonas de carga y descarga a nivel provincial, regional o estatal.

“En caso contrario, un ayuntamiento con pocas zonas tiene que modificar ordenanzas que solo los vincula a ellos, y esto es un proceso muy lento”, puntualiza.

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